Es curioso pensar justamente en esta pregunta, porque realmente no hay una respuesta específica, te diría que inicié cuando podía costearme cursos y talleres pero, sinceramente creo que ha sido desde antes, tengo una mente muy fantasiosa donde se crean extraordinarias películas de magia y brillo, que te puedo decir sol en piscis en todo su esplendor, para nada me es difícil visualizar cuentos e historias que superan la realidad y que el 90% de mi día pasara en eso tal vez para no vivir mi realidad y por nada malo sino que era un forma de jugar.

Al crecer, como todos los seres humanos se me presentaron diferentes situaciones que me hacían recurrir a herramientas que me parecían normales porque estaba en mi entorno, pero hoy en día entendí que no son las soluciones convencionales de la mayoría de los seres humanos. Recuerdo un momento realmente difícil para mí, donde la mente esta nublada y los ojos lo único que hacen es derramar lágrimas, mi entorno me sugería las constelaciones familiares, y te estoy hablando del año 2013, nunca me sorprendió, ya tenía tiempo escuchando sobre los ángeles y como algo sutil e invisible puede transformarnos.

A lo largo de todo ese tiempo me apoye muchísimo en terapias holísticas, me enamoré dela meditación, hice de mi cotidianidad el Ho’oponopono, recordarlo en este momento 04/04/25 04:55pm me hace pensar que este mundo siempre ha sido mi zona de confort y que inconscientemente he navegado en este mundo para solventar cualquier situación en mi vida, (porque ya formaban parte de mi) pero no fue hasta diciembre 2022 donde dejé de ser consultante y empecé canalizar información, dar diagnósticos energéticos, conectara con seres trascendidos y literal sintiera en mi cuerpo lo que sienten las personas que están cerca de mí, he tenido que aprender a protegerme, a cuidarme y especialmente no regalar mi energía que es lo más importante que tenemos los seres humanos.

Así que, respondiendo ¿Cómo llegue a las terapias holísticas? nunca he estado alejada solo lo formalicé por mera coincidencia y sabemos que las coincidencias no existen.

Gracias por haber llegado hasta acá, te envío un montón de bendiciones.